jueves, 19 de enero de 2017

#4. ABOUT... RANDY NEWMAN

Lo que de bueno, y mejor, le encuentro a  esta "sección" es lo libre que me resulta desde su planteamiento. Puedo meter algo que aborrezo lo indecible lo mismo que algo que idolatro hasta niveles de complicado definir con exactitud... Y hoy toca esto segundo, está claro.

¿Por qué Randy? ¿A qué tanta reverencia? ¿No se estará exagerando un algo?... 1. Porque la grandeza de la música contemporánea se mide en "Newmans"; 2. Lo explico a continuación; 3. En absoluto, es más, cualquier lisonja -habida o por inventar- se queda insultantemente corta. 


Cuando quien sea, de entre amantes del rocanrol y/o música en general, se pone a enumerar las mejores bandas (póngan aquí las de siempre con las consabidas variaciones personales) o los mejores artistas firmando solateras (ídem de lo anterior) desde mediados del pasado siglo -aprox.- y hasta hoy, no falta con quien más o menos gracia afirma, posiblemente desde el fondo de la sala con aire de superioridad y hasta fumándose un Montecristo si procede: "al lado de Davis, Mingus o Coltrane esos son todos unos mindundis de cuidao" (o similar)... Y seguramente tendrá razón el cabrón, claro. Pero, ay, es hacer trampa (y gorda). Porque vamos a "algo de género" y, por ende, ¿qué pasa si ahora comparamos a esos genios "de género" con un maestro compositor de música clásica que, mejor o peor, ha conseguido pasar a los ojales de la Historia?... De repente el pájaro no vuela tan alto, ¿verdad?. Todo es relativo, en definitiva. Y la exaltación de "lo popular" siempre irá sujeto a la erudición de "lo concreto", si. Nadie puede tener la fama de los Beatles y Elvis, la reverencia de Dylan o Neil, la mitología de los crooners con Sinatra y demás al frente, así como el respeto de los adheridos a la propuesta definida que fuere (sea jazz, folkeos varios o cantos gregorianos rapeados), también está claro... ¿O no del todo?... Cual aldea de Asterix, que a modo excepción resiste con cabeza alta al invasor, hay un personaje que logra aunar todo ello en una sola y rizada almendra. ESA y no otra es a mi modesto entender la grandeza y universalidad del señor Randy Newman. 


Hombre, genio en realidad, de familia indeleblemente unida al mundo del cine que en un momento dado decide bajar al parque para jugar con los otros niños de su edad para descubrir que, aún apreciando sus juegos y pericias, se le queda todo lo que le proponen algo limitado, rígido y corto en aristas. Aristas que, por supuesto, el sí atesora sin siquiera esforzarse (esa risa de bribón, sobrada y hasta -por qué no- soberbia del que ve más lejos le delatará siempre al granuja). Cuando uno entra en el mundo de Randy es muy jodido, imposible según lo veo, volver a salir (o hacerlo del todo). Ya he explicado algunas veces que, particularmente, me niego en redondo a meterlo en el saco de "todo lo demás" en el mundillo este que tanto amamos y necesitamos del rocanrol y variantes... Razón: me jode el puzzle, el puñetero. El puzzle perfectamente, o casi al menos, estructurado que me vengo fraguando en el cabezón tras años y años de darle cera a músicas y músicos (y lo que me queda, desde luego). Newman es hacer trampa. Es crooner y es pop, es folk y es rocanrol... Me da igual las puntuaciones y/o estrellitas varias que me encuentre a colación de su obra (por entero o a piezas), para mi el tipo vive en "obra maestra mode" y no hay debate que me valga o convenza (si algo cae en sus garras, aunque sea la Macarena de los huevos, la cosa asciende a oldie inmediato y punto). A Randy no se le evalua, no "se decide" en un momento dado de la vida que a uno le gusta... Te inunda el hijo de la grandísima Lousiana y ya nada vuelve a ser lo mismo. Con su voz que rebosa carisma a pesar de las lógicas limitaciones y su piano de acompañamiento, -más con lo que sea decida envolver en cada ocasión de hacerlo-, se sobra y basta. Y está claro que no es Bach/Miles/Porter ni los Beatles/Sinatra/Elvis, pero... caray, ni Bach tiene la popularidad de los de Liverpool ni estos el respeto de los más eruditos de la clase del legendario genio barroco... ¿Quién tiene eso en definitiva y a ciencia cierta?. Nadie. O quizá sí... Hay una única duda razonable. Y la mera posibilidad de ello me resulta tan descomunal que no hay sino zambullirse hasta el fin en la obra, en las impagables viñetas, del sinpar Randy. Tiene ud a un agradecido amigo en mi hasta los end times, Mr. Newman.

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